American Airlines mantiene sin cambios sus previsiones financieras para 2026, pese al fuerte incremento del coste del combustible. Y lo hace apoyado en la mejora de los ingresos, la fortaleza de la demanda premium y la recuperación de los viajes corporativos (turismo MICE). (American Airlines: Dueña de una historia legendaria)
American Airlines prevé mantener beneficios, pese al auge del jet fuel
La aerolínea se encomienda al crecimiento del turismo MICE, de los ingresos por productos premium y a la “solidez” de sus ingresos para salvar el año.
Uno de los aviones de la flota de American Airlines.
El consejero delegado de la compañía, Robert Isom, trasladó este mensaje durante una conferencia de inversores organizada por Bernstein, en la que defendió que la aerolínea conserva capacidad para amortiguar parte de la presión de costes.
Aunque reconoce que el principal factor de presión sigue siendo el queroseno. La aerolínea calcula que el aumento del precio del combustible añadirá más de 4.000 millones de dólares a sus gastos este año, con una hipótesis de referencia próxima a los 4 dólares por galón en el segundo trimestre. Reuters elevó el impacto estimado por Isom hasta una horquilla de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares.
American Airlines espera aumentar sus ingresos hasta un 16,5% en el segundo trimestre
La evolución del combustible es especialmente relevante para el transporte aéreo, ya que se mantiene como una de las mayores partidas de coste de las aerolíneas. IATA recuerda que el carburante suele ser uno de los principales componentes del gasto operativo y cifra su peso en torno al 30% de los costes de las compañías aéreas.
Frente a ese escenario, American Airlines confía en sostener la rentabilidad a través de una mayor generación de ingresos. La compañía espera que la facturación del segundo trimestre crezca entre un 13,5% y un 16,5% interanual, con una capacidad medida en asientos-milla disponibles que aumentaría entre un 4% y un 6%. (¿Vuelos en Europa en riesgo?: cuenta regresiva por el combustible)
Isom apuntó, además, a una demanda turística y corporativa todavía sólida. American tiene ya reservado alrededor del 80% de sus plazas del segundo trimestre, mientras que los viajes de empresa crecen un 13% respecto al año anterior y la demanda vacacional mantiene un comportamiento favorable.
American Airlines quiere reforzar sus productos premium para seguir aumentando sus ingresos
El directivo reconoció, no obstante, una evolución desigual del consumo, con un patrón en forma de K: los viajeros de mayor renta siguen mostrando más dinamismo que los segmentos medios y bajos. Aun así, la compañía sostiene que la demanda de vuelos crece en todos los niveles de ingresos.
La estrategia comercial de American pasa, según Isom, por reforzar el producto de mayor valor. La aerolínea está acelerando sus inversiones en experiencia de cliente, fidelización y cabinas premium, con planes para que la capacidad de asientos premium crezca al doble de ritmo que la cabina principal y para elevar casi un 50% la oferta de plazas lie-flat en tres años.
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