Celebrar un siglo de historia ya en sí mismo es una proeza. Y más en la aviación comercial, un sector dinámico que ha atravesado diversas crisis. American Airlines lo sabe y por eso, entre otras cosas, la celebración. Pocas empresas centenarias pueden ostentar hitos que se han convertido en jalones de la historia misma de la actividad.
American Airlines: Dueña de una historia legendaria
American Airlines cumple cien años de una historia jalonada por hitos legendarios. Repasamos aquí algunos de ellos.
Uno de los Boeing 737NG de American Airlines
Ahora bien, pocas empresas, entre las centenarias, pueden ostentar diversos hitos que ya superan los límites de la propia empresa y se han convertido, en jalones de la historia misma de la actividad.
American Airlines y sus hitos históricos
El relato sencillo dice que, en 1926, Charles Lindbergh, jefe de pilotos de Robertson Aircraft Corporation, metió en la cabina de su biplano Airco DH-4 una bolsa de correo, y la transportó desde Chicago a San Luis. Ese es el comienzo, pero lejos de la sencillez valen varios comentarios. El Lindbergh mencionado, es el mismo que siete años antes cruzó en vuelo el Océano Atlántico, uniendo Nueva York con París, en su avión, el mítico “Spirit of Saint Louis”.
El efecto dominó de la época, signada por una enorme sobre oferta de aviones y vuelos que no se vinculaba armoniosamente con la demanda, puso a muchas empresas al borde del colapso. La solución general fue, justamente, la de los contratos de transporte de correo, otorgados por el gobierno estadounidense. Pero la contraprestación planteada por la Administración fue la necesidad de achicar el mercado: no resultada eficiencia subsidiar a decenas de aerolíneas. De ese efecto dominó de compras, fusiones, absorciones y consolidación, Robertson se convirtió primer en American Airways y luego en la American Airlines que conocemos.
American Airlines y el legado de C.R. Smith
Pero claro, en los años 30, esta primitiva empresa estaba lejos de ser la American actual. En 1934, la compañía fue comprada por Errett Lobban Cord, que fue el responsable, justamente de introducir el nombre actual: American Air Lines. Pero además, contrató como CEO a Cyrus Rowlett Smith. El mítico C.R. Smith, conduciría la empresa sin interrupciones hasta 1968: 34 años.
Sin duda, Smith fue responsable en enorme medida por la American moderna. O al menos de llevarla por sus primeros pasos en el camino del éxito.
El trabajo de Smith inmediatamente sus frutos, entre 1933 y 1937, American Airlines triplicó el volumen de pasajeros transportados, y en los siguientes cinco años, creció once veces. Y para el año 1939, ya era la primera compañía aérea de Estados Unidos.
Un avión mítico
Otro hito, cercano en la cronología es la puesta en operaciones de un mítico avión. A comienzos de los 30, Trans World Airlines (TWA) se sentó con Douglas Aircraft a diseñar su propio avión. El resultado fue el DC-2. Sin embargo, American intervino encargándole a la empresa fabricante una versión más ancha del DC-2, que pudiera acomodar literal para dormir. Así nació el DST (Douglas Sleeper Transport), con más capacidad y potencia en sus motores. Pero el avión que llevaría, en definitiva, American a los cielos es el venerable Douglas DC-3, con una larga trayectoria operativa en toda la industria y también con una activísima participación en la Segunda Guerra Mundial y en los conflictos posteriores, en la versión militar, el C-47 Dakota.
La sucesión de Smith
Es cierto que cronológicamente uno no sucedió al otro. Smith dejó la conducción en 1968 y Robert “Bob” Crandall, asumió en 1985. En realidad, ya integraba la compañía, como CFO desde 1973.
Ahora bien, si algo alinea a Smith con Crandall es en el tipo de liderazgo: fuerte, disruptivo y decidido. Si Smith fue responsable de estabilizar y expandir a American en la turbulentas décadas del 30 y del 40, Crandall fue responsable de atravesar los efectos impensados de la Desregulación de 1979. Por eso su tarea se vinculó a la reducción de costos y la búsqueda de la eficiencia. La anécdota de eliminar una aceituna del Martini servido a bordo de los vuelos, y ahorrar así US$ 40 mil al año signó su perfil.
Crandall fue responsable, entre otras cosas, de la gran expansión internacional de American Airlines y se le atribuye la creación del primer programa importante de viajero frecuente con recompensas por millas en la industria aérea, el AAdvantage. También tuvo que ver con la fundación de Sabre, como CRS (Computer Reservation System) y la aplicación inédita e innovadora del sistema de revenue management.
Otros hitos
En 1951, Carlene Roberts se convierte en la primera ejecutiva femenina de la industria, cuando asume como vicepresidenta de American. Asimismo, en 1964, David Harris se convierte en el primer piloto de aerolínea de color de la industria y en 1973, Bonnie Tiburzi Caputo, asume como la primera comandante mujer de Estados Unidos.
En 1999, American Airlines funda Oneworld Alliance, una de las tres grandes alianza de aerolíneas.
A lo largo de su historia, la empresa continuó sumando otras empresas, Trans Caribbean Airways, en 1970; TWA en 2001; y US Airways en 2013.
Temas relacionados




