Las aerolíneas se enfrentan al peor escenario de costes al alza para la temporada alta en la última década, especialmente por el auge del combustible de aviación. (Aerolíneas: ¿qué peso tiene el queroseno en el precio del billete?)
Las aerolíneas podrían sufrir la mayor subida de precios de queroseno de la década
Goldman Sachs asegura que en 23 días la situación podría ser “crítica” si no cesa el bloqueo del estrecho de Ormuz en Medio Oriente.
Las aerolíneas podrían sufrir los mayores incrementos de costes de la última década por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Así lo recoge un análisis publicado por Financial Times, que advierte de que los billetes todavía no reflejan plenamente el impacto potencial de una interrupción prolongada del suministro de queroseno, pese a que el precio del combustible para aviones ya se ha disparado desde el inicio de la guerra en Irán.
El repunte energético se produce en un mercado tensionado por el bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado mundial. Reuters situaba este martes el Brent en 105,07 dólares por barril, tras una nueva subida cercana al 3%, mientras los contactos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán siguen sin despejar el riesgo de suministro.
Las aerolíneas tienen 23 días para que el precio del carburante no se triplique
La presión es aún más intensa en el combustible de aviación que en el crudo. Según el monitor de IATA, el precio medio global del jet fuel se situó la semana pasada en 162,89 dólares por barril, pese a haber retrocedido un 10,1% respecto a la semana anterior, lo que confirma una volatilidad muy elevada en el mercado. (IATA confirma que la guerra no frena la demanda aérea: un 2,1% más en marzo)
El umbral operativo que vigila el sector se sitúa en 23 días de cobertura de demanda. Por debajo de ese nivel, la Agencia Internacional de la Energía prevé que puedan aparecer escaseces físicas y destrucción de demanda en determinados aeropuertos, con diferencias relevantes por países: España parte de una posición más holgada y actúa como exportador neto de combustible de aviación, mientras Reino Unido presenta una exposición mayor por su dependencia importadora.
"Una vez agotadas las reservas, el consumo de combustible para aviones debe disminuir un 20% para compensar la caída del suministro. (...) Por cada aumento de 10 puntos porcentuales del precio del combustible para aviones, la demanda cae un 1%. Sería necesario triplicar el precio en comparación con el período anterior a la guerra para lograr la reducción del 20% en el consumo", subraya el diario económico, quien no cierra la posibilidad de que, para compensar los costes, las aerolíneas apliquen recargos. (Otra aerolínea europea anuncia recargos por el auge del precio del carburante)
La Unión Europea ya pone facilidades para que las aerolíneas usen otros tipos de queroseno
Ante esa amenaza, Bruselas ya ha dado pasos para flexibilizar el suministro. La Comisión de la Unión Europea ha comunicado a aeropuertos y aerolíneas que no existen obstáculos regulatorios para utilizar Jet A (más habitual en Estados Unidos) en lugar del Jet A-1 predominante en Europa, siempre que el cambio se gestione correctamente en la cadena de suministro y se sigan las cautelas técnicas de EASA.
La tesis del Financial Times es que, si las reservas se agotan y el consumo debe caer de forma significativa, las tarifas tendrían que subir mucho más para equilibrar el mercado. El artículo plantea que, con el combustible representando aproximadamente una cuarta parte de los ingresos de las aerolíneas europeas, una compañía que quisiera mantener toda su programación y proteger márgenes podría necesitar incrementos de precios del orden del 50%, un ajuste muy superior al traslado que hasta ahora ha asumido el pasajero.
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