Sí. Los accidentes se pueden evitar si se tiene una adecuada capacitación del personal y las condiciones adecuadas de funcionamiento de las instalaciones y maquinarias.
La importancia de capacitar al personal reside en evitar los accidentes o, si estos ocurren, en minimizar los daños ocasionados.
La mayoría de los accidentes son evitables, salvo los que ocasiona la naturaleza. El resto son provocados por los humanos, en un 99,99%.
Los accidentes se producen cuando una serie de factores se combinan en circunstancias propicias; en muy pocos casos o casi nunca es una sola la causa que los ocasiona. Se producen por actos y condiciones inseguras.
Los humanos y las condiciones del lugar son el origen de los accidentes. Una persona comete un acto inseguro cuando no cumple con las normas o reglas que se han establecido.
De igual forma, una condición insegura está determinada por un no accionar de los hombres, o por no prever que pueda causar un accidente a una instalación, máquina o equipo.
Sin ninguna duda los accidentes de trabajo aumentan notablemente los costos de cualquier actividad productiva; para las empresas representan pérdidas de personal (de forma temporal o permanente), tiempo, equipos y dinero, entre otros factores.
Generalmente no se pueden cuantificar las pérdidas porque no se lleva un registro de los accidentes en función de los costos.
En ese sentido, los costos de un accidente son de dos tipos: directos e indirectos. Los primeros son aquellos que generalmente cubre la ART, recuperables. Aunque hay que tener en cuenta que un accidente produce efectos adicionales que también insumen dinero y que la mayoría de las veces no son recuperables. Por ejemplo, compensaciones económicas, gastos por rehabilitación, prótesis, traslados, entre otros.
En tanto, los costos indirectos pueden llegar a ser de una a veinte veces más mayores que los directos. Se hallan determinados por:
• Producción y utilidades perdidas debido a la ausencia del accidentado, cuando no es posible reemplazarlo.
• Tiempo y producción detenida por otros obreros que alteran su trabajo para atender al accidentado.
• Menor rendimiento del accidentado luego de su reingreso a su puesto de trabajo.
• Tiempo invertido por supervisores y jefes mientras se ayuda al lesionado, se investigan las causas del accidente, se preparan informes y se ordenan las reparaciones, limpieza y restauración de los procesos de trabajo.
• Tiempo dedicado a primeros auxilios y otros costos médicos no asegurados.
• Disminución de la confianza del personal.
• Perdidas de nuevas inversiones.
• Pérdida de prestigio institucional.
• Cambio de preferencia de futuros clientes.
Fumar en lugares donde está prohibido, no colocar el caballete de piso mojado y no colocar un cartel de fuera de servicio de ascensor son sólo algunos ejemplos de actos inseguros.
Asimismo, el sector de calderas -ya sea de encendido manual o automático- debe ser controlado e inspeccionado por lo menos una vez al año por idóneos, quienes deberán extender la correspondiente certificación, que se mantendrá en un lugar visible.
Del mismo modo, siempre que se realice una modificación y/o reparación de las instalaciones, deberá ser llevada a cabo por personal competente.
FUENTE: se-pueden-evitar-los-accidentes-
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