Durante el transcurso de Hotelga 2011, más allá de la confianza en el futuro del sector, empresarios y directivos expresaron su preocupación sobre la competencia desleal y se refirieron al proyecto de ley que podría comenzar a ser tratado este año, tal como aseveró Oscar Ghezzi, presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) y de la Cámara Argentina de Turismo (CAT).
En ese sentido, recientemente la entidad hotelera llevó a cabo la jornada "El impacto de la comercialización de departamentos turísticos y el alquiler temporario en el desarrollo sustentable de los destinos". En la ocasión, Ghezzi explicó que la posición de la entidad es lograr que la oferta de alquiler de departamentos temporarios turísticos conlleve las mismas obligaciones que la oferta tradicional. "Debemos trabajar fuertemente en esta problemática que aqueja al sector. En muchos destinos de nuestro país este tipo de oferta, considerada paralela o informal, supera a la instalada en hotelería".
Vale subrayar, tal como lo hizo la entidad, que el alojamiento turístico temporario "no está contemplado en la legislación. No está habilitado, no paga impuestos, tasas ni aranceles específicos de la actividad; no cumple normas de higiene y seguridad, y no registra a sus huéspedes. Además de generar falta de transparencia, suele incidir negativamente en la imagen de las ciudades. Se trata de un negocio que accede a la rentabilidad a través del incumplimiento normativo".
Por su parte, Graciela Fresno, presidenta de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), detalló el reclamo del sector: "Presentamos un proyecto de reforma a la ley de locaciones urbanas. Nuestro objetivo es que se modifique de modo tal que excluya de su aplicación a los establecimientos que prestan servicios de alojamiento al turista. Hoy esta norma es el paraguas que utilizan para generar un negocio que compite en condición de deslealtad con la hotelería tradicional. ¿Por qué es desleal? Porque hay una serie de erogaciones que nosotros hacemos como hoteles y que ellos no hacen. Por ejemplo, pagar los derechos intelectuales a Argentores, AADI Capif y Sadaic, entre otros. A su vez, al organizarse bajo la figura del fideicomso tampoco tributan el Impuesto a las Ganancias y lo trasladan al contribuyente (el propietario del departamento). Nosotros, conformados como una Sociedad Anónima o una Sociedad de Responsabilidad Limitada, pagamos un 35%. Tampoco reciben las visitas de las inspecciones de carácter municipal ni soportan el costo laboral".
La competencia desleal
La oferta de alquileres temporarios se sigue expandiendo y se constituye en un competidor en condiciones de privilegio frente a un hotelero que afronta cada vez más cargas impositivas y controles municipales. Según datos recabados por la Fehgra, existen más de 600 mil plazas de alojamiento informal y representa más de US$ 1.000 millones de ingresos no tributados. El principal reclamo apunta a la necesidad de una ley que los regule y los controle.
NUMEROS PREOCUPANTES.
Según datos recabados por la Fehgra, en el país existen más de 600 mil plazas de alojamiento informal, más de US$ 1.000 millones de ingresos que no tributan, y más de 150 mil empleados fuera del sistema.
En Mar del Plata, por ejemplo, están disponibles 300 mil plazas informales frente a unas 60 mil formales. "En algún destino, como Rosario, la situación está solucionada y la norma podría ser un ejemplo para el país. En otras ciudades está en vías de solución, pero en la mayoría de las provincias no hemos logrado grandes avances. Debemos proponer soluciones, a nivel nacional o local, para que todos trabajemos formalmente", agregó Leonardo Baguette, vicepresidente de la Fehgra, a cargo del departamento de Turismo, Investigación, Proyecto y Desarrollo.
"No solo en Mar del Plata sino en toda la Costa Atlántica, Villa Gesell y Pinamar hay una cantidad infernal de este tipo de oferta. En La Plata lo estamos viviendo; empresas grandes montan una estructura y después salen a proponer un alquiler diario o temporario. También lo están haciendo en countries de zona norte; los publican en medios específicos del sector y ofrecen estadías de siete a 15 días", describió Claudio Aguilar, secretario de la Fehgra.
Por su parte, Jordi Busquets -asesor de la entidad- transmitió que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) propone a los gobiernos la inserción de los nuevos tipos de alojamiento en las legislaciones vigentes. "En escenarios con ocupaciones en baja y con disminución del promedio de la tarifa bruta percibida la existencia de esos establecimientos mina la competitividad y rentabilidad de los alojamientos turísticos tradicionales, por cuanto la vía excluyente para lograr la rentabilidad viene dada por incumplir gran parte de las leyes, normas y procedimientos que la actividad formal cumple", explicó.
ARDE LA CIUDAD.
"La hotelería en general perdió una gran cantidad de largas estadías, incluso en establecimientos de 4 y 5 estrellas. Todos tenemos que pagar los impuestos e inscribir a nuestro personal. Además, está la cuestión de las medidas de seguridad para quienes se alojan: normas contra incendios, higiene y vigilancia y control de datos sobre la estadía. Si este mercado se organiza, los turistas van a alojarse en lugares como corresponde. Junto con otras entidades realizamos un relevamiento, que fue puesto a disposición de las autoridades, porque el tema no pasa solamente por la competencia desleal sino porque afecta a todo el turismo", expresó Pablo Goldszier, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT).
Asimismo, la filial Buenos Aires de la AHT, presidida por Gastón Casoy, realizó un informe relevando la cantidad de departamentos y edificios temporarios que existen en la ciudad y se llegó a la conclusión de que la cantidad de camas de estos establecimientos informales duplican a las que ofrecen los hoteles de alta gama.
Estos establecimientos ofrecen los mismos servicios que un hotel, pero con una tarifa muy diferente a las de los hoteles de alta gama, ya que los costos operativos son notoriamente inferiores. "Yo vivo en Recoleta y a la vuelta de mi casa hay un enorme edificio de lujo cuyos departamentos se alquilan a turistas. No tiene conserjería ni recepción, simplemente una mucama. Esa es la competencia que hace daño. Una cosa es el hostel, que sí está legislado y que además se mueve dentro de un marco, pero otra cosa es la informalidad de generar hoteles en departamentos", señaló Gabriela Ferruchi, prosecretaria de la AHT.
IDENTIFICACION Y SEGURIDAD.
Casoy explicó que es más fácil identificar edificios que íntegramente se comercializan bajo esta modalidad temporaria. Pero también hay que tener en cuenta a los departamentos individuales diseminados en edificaciones a lo largo de toda la ciudad; los que sumas conforman una oferta aún mayor. Pese a que estas unidades pertenecen a muchos propietarios, están agrupados y se comercializan a través de páginas web y agentes inmobiliarios. Son hoteleros virtuales que alquilan propiedades de terceros y generan las transferencias bancarias a través de medios que tampoco son controlados, medios de transferencias internacionales de dinero o cobro al contado, donde la evasión de impuestos es también parte de la competencia desleal.
"Hay algunos destinos que ya tienen bien caracterizados cuáles son estos establecimientos porque tienen una web, nombre y hasta un número de contacto. Pero en un municipio determinado, la municipalidad, la AFIP o el Ministerio de Trabajo salen a inspeccionar a los establecimientos que tienen registrados. Al que no lo tienen no lo inspeccionan", sentenció Claudio Aguilar, secretario de la Fehgra.
"Sin embargo, la competencia desleal no solo se mide desde el impacto económico, sino también a través de la seguridad. En un edificio nadie controla que tenga las condiciones de seguridad apropiadas para un huésped, cuando en la hotelería además de estar fiscalizados por el Gobierno de la Ciudad, tenemos la obligación de contar con un asesor de higiene, cumplir con una cantidad de registros fundamentales para la seguridad del pasajero", adicionó Ferrucchi.
Tratando de explicar todas la falencias en seguridad que presenta este modelo, Casoy relató: "La llave de la puerta está en manos de quien se hospeda una semana y luego se va y así se genera una situación de vulnerabilidad para el turista, porque la llave no se cambia ni se utiliza una llave magnética para los hoteles. Además, los recursos humanos no están capacitados como los de un hotel de alta gama. El personal que trabaja en hotelería tiene una libreta sanitaria, y para obtenerla tiene que aprobar cursos de buenas prácticas. En estos edificios hay, en el mejor de los casos, un portero y personal de limpieza, y no están encuadrados bajo el mismo Convenio Colectivo de Trabajo, que rige en nuestros establecimientos".
"A su vez, existe un tema central para nosotros: el hotel es el domicilio que se establece cuando uno cuando está de viaje, por lo que tiene que estar debidamente registrado e informado. Por otro lado, existe gente que invierte en un departamento y de golpe se encuentra con un edificio que está siendo comercializando a turistas, lo que genera un problema para los propietarios. Cómo se ve esto tiene demasiadas aristas e implicancias", agregó Ghezzi.
Asimismo, Ferruchi señaló: "Nosotros cumplimos obligaciones, tenemos ascensores registrados, medidas de seguridad e higiene, además de normas de seguridad para el huésped. Existen edificios enteros que ofrecen los mismos servicios que brindamos los hoteles: desayuno, gimnasio, sauna y piscina. No obstante, si ocurre un accidente en la piscina al tratarse de una actividad comercial que no está declarada el seguro no lo cubre. Es un gran riesgo para el inquilino. Además, si hay accidentes, robos o lo que sea, termina influenciando negativamente la imagen del país".
Por otra parte, los empresarios explicaron que se reunieron con el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, para presentarle el proyecto que nació de un trabajo conjunto entre la AHT y la Ahrcc. "Todavía no se pudo avanzar en la Legislatura porteña, pero seguimos trabajando en este objetivo. Confiamos que en el corto plazo existirá una nueva ley", manifestó Casoy.
MODIFICACION DE LA LEY.
La diputada Mariana Juri (UCR Mendoza) presentó en diciembre de 2010 un proyecto de ley en la Cámara baja del Congreso Nacional, el cual otorgaría un marco normativo para los alquileres turísticos. Si bien aclara que no pretende prohibir dicha actividad, lo cierto es que la regulación propuesta sería incumplible en las condiciones actuales para buena parte de las propiedades que se alquilan actualmente bajo esta modalidad.
El proyecto, consensuado a su vez con la Asociación Argentina de Derecho del Turismo (Aadetur) es, en realidad, la modificación de un artículo de la Ley de Locaciones Urbanas, donde se establecen las excepciones para aquellos contratos de alquiler que no cumplan el plazo mínimo legal de dos años de duración.
El texto elaborado por Juri introduce tres modificaciones neurálgicas al inciso b del artículo 2 de la norma.
Por un lado, fija que se presumirá que el contrato no es con fines de turismo -y, por ende, debe firmarse por un mínimo de dos años- cuando el plazo supere los tres meses, recortando a la mitad el período previsto en la regulación actual. En realidad, lo que se hace es adecuarlo a los 90 días que están autorizados a permanecer los extranjeros que ingresan al país, pudiendo renovarse tanto el permiso como la relación contractual.
Pero son las otras dos modificaciones las principales vallas para la oferta actual. Una de ellas determina que para ser considerado un contrato de alquiler turístico, tal uso debe estar contemplado en el reglamento de copropiedad de la vivienda. Lo cual, tal como demuestra la jurisprudencia en la materia, muchas veces no se cumple, salvo en edificios construidos con tal fin.
Y el tercer elemento restrictivo es que exige que el alquiler del edificio no colisione con formas hoteleras (cabañas, búngalos, aparts) ya existentes en los reglamentos provinciales de alojamiento turístico. Si bien no especifica a qué características propias se refiere, puede decirse que una importante mayoría de alquileres turísticos ofrecen servicios tradicionales de la oferta hotelera: desde servicio de limpieza y recepcionista hasta amenities e información turística.
Según fundamenta la propia diputada en el proyecto, esto le brinda la posibilidad a las provincias o municipios de que sancionen en sus reglamentos de alojamiento formas de departamentos turísticos -con requisitos específicos- y excluyan esta figura a la que consideran de competencia. "Evita que la ley obligue a la creación de registros en las jurisdicciones provinciales, pero les abre la puerta para que puedan contemplar esta tipología. Transfiere por lo tanto a las provincias el contralor de ello, algo muy buscado en las legislaturas provinciales", explicó la legisladora.
Además, sostuvo que el crecimiento sin control desde 2002 de las locaciones de inmuebles turísticos "ha hecho que hoy sea la 5º fuente de quejas de los viajeros nacionales. Son conocidos los casos en que la seguridad de los pasajeros estuvo en juego, por lo que es más que necesaria una reforma al actual sistema".
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