El turismo en Cuba se desploma en plena temporada alta: la isla recibió 298.057 turistas internacionales entre enero y marzo, un 48% menos que en el mismo periodo de 2025, según los datos preliminares de la Oficina Nacional de Estadística e Información. La caída confirma el deterioro de un sector clave para la entrada de divisas, golpeado por la crisis de combustible, la reducción de rutas aéreas y el endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
Cuba pierde casi la mitad de sus turistas entre enero y marzo (-48%)
En plena temporada alta, la isla no llegó ni a 300.000 turistas internacionales por el bloqueo de EE.UU y la crisis de carburante.
Aeropuerto de La Habana, en Cuba.
La evolución mensual muestra la rapidez del deterioro. Cuba contabilizó 184.833 visitantes en enero, bajó a 77.663 en febrero y apenas alcanzó 35.561 en marzo, el mes que supone el mayor frenazo turísitco dentro del primer trimestre. El dato es especialmente relevante porque coincide con uno de los periodos tradicionalmente más fuertes para el destino, impulsado por el invierno en los mercados emisores del hemisferio norte.
Canadá, Estados Unidos y Rusia, los emisores que más han descendido
El retroceso se extiende a los principales mercados. Canadá, que sigue siendo el primer emisor para Cuba, aportó 124.794 visitantes hasta marzo, un 54,2% menos que un año antes. La comunidad cubana en el exterior sumó 34.233 viajeros, con una bajada del 42,8%; Rusia registró 20.017 visitantes, un 37,5% menos; y Estados Unidos cayó un 56,8%, hasta 17.034 llegadas. España también perdió peso, con 5.851 visitantes, un 40,4% menos, y pasó del octavo al noveno puesto entre los mercados emisores.
El mal arranque de 2026 profundiza una tendencia que ya venía de ejercicios anteriores. Cuba cerró 2025 con 1,81 millones de visitantes internacionales, un 18% menos que los 2,2 millones de 2024 y el peor registro anual desde 2002 si se excluyen los años de la pandemia. El resultado quedó lejos del objetivo oficial de 2,6 millones y también de los máximos previos a la crisis: 4,6 millones de visitantes en 2018 y 4,2 millones en 2019. (Simón Pedro Barceló reconoce "preocupación" por la situación en Cuba)
¿Por qué Cuba vive su peor momento turístico en años?
La crisis energética ha sido el principal factor de ruptura operativa: la isla comunicó a comienzos de febrero que se estaba quedando sin combustible de aviación, lo que derivó en suspensiones de vuelos, ajustes de operativa y cierre o concentración de servicios turísticos. Air Canada, WestJet y Transat, claves para el mercado canadiense, anunciaron la suspensión de vuelos, con hasta 1.709 cancelaciones previstas hasta abril, según datos de Cirium.
De hecho, Iberia ha sido una de las últimas aerolíneas en anunciar la suspensión temporal de sus vuelos directos a Cuba a partir del 15 de junio, al menos hasta noviembre si las condiciones permiten recuperar la operativa, por la caída de la demanda y la situación del país.
Los hoteles, los otros afectados por esta crisis
La conectividad áerea no es la única que se desangra en la isla caribeña: NH comunicó el cierre de todos sus hoteles en Cuba y Meliá confirmó el cierre de tres de sus establecimientos más grandes en el país, además de reagrupar clientes en complejos con mejores condiciones operativas. (Temor en los hoteles de Cuba a más cierres)
Una situación que contrasta con el comportamiento general del Caribe, que se prevé que crezca para 2025 un 2,5% en llegadas turísticas, según la Caribbean Tourism Organization.
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