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W Santiago: "buscamos crecer en Chile de manera estratégica"

A través de una clase de lujo no convencional, el Hotel W Santiago reafirma su posicionamiento en la escena cultural y de negocios de la capital de Chile.

Inaugurado a mediados de 2009 en el distinguido barrio de Las Condes, el Hotel W de Santiago fue la primera propiedad de esta marca de lujo y estilo de vida de Marriott International operando en Sudamérica, toda una novedad para Chile y la región.

Firmemente consolidado en el segmento premium, tanto para viajeros de placer como de negocios, el hotel ostenta hoy los más altos índices de satisfacción por parte de sus huéspedes, que encuentran un tipo de lujo distinto, energético y descontracturado.

En diálogo con Ladevi Medios, Vivian Ley, directora de Ventas y Marketing del W Santiago, se refiere al rol de la propiedad en el acontecer comercial y cultural de la urbe, una faceta diferencial de cara a sus competidores en el exigente mercado 5 estrellas.

Con 29 años de trayectoria en la industria de la hospitalidad, Ley comenzó su carrera profesional en el Sheraton Santiago como alumna en práctica en el área de banquetes, punto de partida a una trayectoria de 21 años en ese mismo hotel, donde se ganó la máxima posición en el departamento de Ventas y Marketing.

Gracias a su visión estratégica del negocio, en abril de 2019 fue designada en el W Santiago en el cargo que aún hoy ocupa.

Dueña de un estilo dinámico, exigente y orientado a construir experiencias auténticas, Vivian Ley entiende que la hotelería actual va mucho más allá de ocupar habitaciones o vender eventos: “se trata de generar vínculos, emociones y momentos memorables”, asegura.

W Santiago: “mucho más que un hotel”

-¿Cuál es el rol del hotel como plataforma cultural y social de la ciudad?

-W Santiago ha evolucionado hasta convertirse en mucho más que un hotel; hoy es una plataforma social, cultural y de conexión para la ciudad. Nuestro objetivo es ser un espacio donde convergen viajeros internacionales, comunidad local, marcas, gastronomía, música, arte y tendencias, reflejando constantemente el pulso y la energía de Santiago.

En este sentido, entendemos el hotel como un punto activo dentro del ecosistema urbano, no como un espacio aislado. La programación de experiencias, activaciones y contenidos busca dialogar con lo que está sucediendo en la ciudad en tiempo real, generando una propuesta dinámica y siempre vigente.

Creemos que la hotelería moderna debe integrarse activamente a la vida de la ciudad. Por eso, buscamos generar experiencias que conecten personas e ideas, transformando nuestros espacios en escenarios para encuentros relevantes, lanzamientos, colaboraciones, celebraciones y experiencias lifestyle. Esto implica una curaduría constante de partners, marcas y talentos que aporten valor y autenticidad a cada instancia.

Además, el rol del hotel también ha ido cambiado a la par de las nuevas generaciones de viajeros y clientes, quienes buscan autenticidad, conexión local y experiencias memorables más allá de una estadía tradicional. Existe una expectativa creciente por vivir el destino más allá del turismo convencional, accediendo a propuestas que reflejen la identidad cultural y creativa del lugar.

En ese sentido, W Santiago se posiciona como un punto de encuentro dinámico que combina hospitalidad, entretenimiento, diseño y cultura contemporánea bajo una mirada global, pero profundamente conectada con Santiago y con Chile. Esta dualidad, global y local a la vez, es clave para mantener relevancia tanto para audiencias internacionales como para la comunidad local, consolidando al hotel como un actor influyente en la escena cultural de la ciudad.

Claves para crecer en el turismo MICE

-Teniendo en cuenta las exigencias del competitivo segmento MICE, ¿cuáles son los diferenciales del W Santiago?

-Nuestro hotel se ha ganado un posicionamiento diferencial dentro del segmento MICE gracias a una propuesta que combina infraestructura, diseño, experiencia y marca. Una postura que, además de la capacidad operativa, responde a una visión estratégica sobre el rol de los eventos como plataformas de conexión, branding y generación de valor.

Vivian Ley - W Santiago
Vivian Ley, directora de Ventas y Marketing del W Hotel Santiago.

Vivian Ley, directora de Ventas y Marketing del W Hotel Santiago.

Hoy no solo competimos por metros cuadrados o capacidad, sino por la capacidad de transformar un evento en una experiencia memorable. Esto implica diseñar cada encuentro desde una perspectiva integral, donde el contenido, la estética, la tecnología y la experiencia del asistente se integran coherentemente.

Contamos con 196 habitaciones, 16 salones y espacios icónicos tanto en nuestro centro de convenciones como en locaciones panorámicas de la ciudad, lo que nos permite recibir desde reuniones corporativas estratégicas hasta grandes convenciones y eventos de alto impacto. La versatilidad de nuestros espacios es clave para adaptarnos a diferentes formatos, desde encuentros más íntimos hasta eventos de gran escala.

Además, el respaldo de Marriott International y la conectividad de Santiago fortalecen nuestra capacidad para atraer eventos regionales e internacionales. La pertenencia a una red global nos permite acceder a estándares internacionales, mejores prácticas y una red comercial que amplifica nuestra visibilidad en mercados clave.

A esto se suma un equipo altamente especializado y una propuesta gastronómica y audiovisual de primer nivel, que contribuyen a diferenciar la experiencia y elevar el estándar de los eventos realizados en el hotel.

-¿Existe una evolución en la demanda hacia eventos corporativos más responsables?

-La demanda ha evolucionado de manera muy clara hacia eventos con mayor conciencia social, ambiental y de bienestar. Hoy los clientes buscan experiencias alineadas con valores de sostenibilidad, impacto positivo y autenticidad, lo que refleja un cambio cultural más amplio dentro del mundo corporativo.

Esto se traduce en solicitudes concretas relacionadas con reducción de residuos, eliminación de plásticos de un solo uso, proveedores locales, propuestas gastronómicas más conscientes y medición de impacto de los eventos. Además, están emergiendo nuevas exigencias como la trazabilidad de los insumos, el uso eficiente de recursos y la inclusión de prácticas que fomenten el bienestar de los asistentes.

También se observa un interés creciente por integrar dimensiones de propósito dentro de los eventos, como iniciativas de responsabilidad social, contenidos más humanos y espacios de conexión significativa entre los participantes.

En W Santiago hemos ido incorporando prácticas y procesos que responden a esa evolución, entendiendo que la sostenibilidad ya no es un atributo adicional, sino parte integral de la experiencia y de la toma de decisiones corporativas. Esto implica no solo ajustes operativos, sino también un cambio cultural interno y una alineación con estándares globales.

Asimismo, vemos esta transformación como una oportunidad para innovar y liderar desde la industria, proponiendo nuevas formas de diseñar eventos que sean relevantes, responsables y coherentes con las expectativas actuales.

Viajes de lujo: una mirada a las nuevas tendencias

-¿Cómo evalúa el crecimiento y la transformación de los eventos sociales de alto nivel?

-Los eventos sociales de lujo también han cambiado profundamente. Hoy existe una búsqueda mucho más marcada por la personalización, las experiencias inmersivas y el diseño emocional de cada celebración. Los clientes no solo buscan celebrar, sino crear experiencias que reflejen su identidad, estilo de vida y visión.

Ya no se trata únicamente de producir eventos grandes, sino de crear momentos únicos, auténticos y altamente curatoriales. Cada detalle cobra relevancia, desde la narrativa conceptual hasta la ejecución técnica, generando experiencias que impacten emocionalmente a los invitados.

La gastronomía, la ambientación, la música, la tecnología y el storytelling tienen un rol cada vez más relevante. La integración de estos elementos permite construir atmósferas memorables y diferenciadoras, donde la experiencia trasciende lo visual para involucrar todos los sentidos.

Además, la influencia de tendencias globales, redes sociales y cultura digital ha elevado el estándar de expectativa, impulsando propuestas más creativas, estéticas y compartibles.

En ese contexto, W Santiago ha encontrado una gran oportunidad al conectar el lujo contemporáneo con propuestas más disruptivas, sofisticadas y experienciales, especialmente valoradas por nuevas generaciones de clientes. Este enfoque nos permite posicionarnos no solo como un venue, sino como un socio creativo en la conceptualización y ejecución de eventos de alto nivel.

-Qué desafíos enfrenta el segmento eventos para poder crecer sin perder identidad de marca?

El principal desafío es crecer manteniendo coherencia con nuestra identidad y propuesta de valor. En una industria altamente competitiva, es fundamental no caer en la estandarización ni diluir aquellos atributos que nos diferencian.

En W Santiago buscamos crecer de manera estratégica, priorizando eventos y alianzas que conecten con el ADN de la marca: creatividad, diseño, innovación, música, gastronomía y experiencias lifestyle. Esta selección cuidadosa permite resguardar la coherencia y asegurar que cada iniciativa contribuya al posicionamiento global de la marca.

Asimismo, el crecimiento implica tomar decisiones que equilibren volumen y calidad, privilegiando experiencias que refuercen nuestro relato y generen valor a largo plazo por sobre oportunidades meramente transaccionales.

El objetivo es único y apunta a seguir fortaleciendo un posicionamiento claro y diferenciador, donde cada evento mantenga el sello y personalidad que caracteriza a W Hotels a nivel global. Esto requiere disciplina, consistencia y una visión clara de hacia dónde queremos evolucionar como marca.

En definitiva, el desafío no es solo crecer, sino hacerlo de manera inteligente, preservando la esencia de la marca mientras se continúa innovando y adaptándose a las nuevas dinámicas del mercado.

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