El Impuesto Inmobiliario bonaerense tuvo varios vaivenes en los últimos meses, por lo que reavivó viejos reclamos que pesan sobre su espalda. "En la ley tarifaria 2010 la hotelería tenía una bonificación del 15% para este gravamen. Sin embargo, cuando se publicó la ley 2011 esta deducción ya no estaba. De inmediato las entidades del sector hicieron una gestión a través de la Secretaría de Turismo de Buenos Aires y fue reincorporada a través de un decreto en diciembre de 2010", explicó Rafael Miranda, asesor tributario de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra).
¿Cuál fue el resultado? El Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires anunció una deducción del 15%, exceptuando a los hoteles alojamiento. Una medida que aplica sobre quienes demuestren buen cumplimiento y/o pago anticipado de cuotas no vencidas de este gravamen. Asimismo, cabe destacar que fue una resolución tomada por los ministerios de Economía y de la Producción de la Provincia de Buenos Aires.
Impuesto Inmobiliario bonaerense
Tras la publicación de la nueva bonificación que tendrá el Impuesto Inmobiliario en la provincia de Buenos Aires, los empresarios retomaron los viejos reclamos que pesan sobre este gravamen. Si bien celebraron la deducción, explican que todavía resta mucho para alcanzar los beneficios que tienen las plantas industriales.
LOS VIEJOS RECLAMOS.
"El impuesto inmobiliario fue siempre tema de reclamo para el sector, buscando una diferenciación y que no se lo calcule como si se tratara de una residencia particular. Tiene tasas progresivas y crecientes en función de la valuación fiscal, toma como base de su cálculo la ubicación del inmueble, el tipo de construcción y los metros cuadrados sin diferenciar el uso o destino de la propiedad. Este sistema es injusto para actividades económicas que generan empleo y riqueza como la hotelería. La aspiración del sector es lograr un impuesto inmobiliario hotelero que considere al edificio como a una fábrica y consecuentemente goce de los incentivos de una actividad que es motor de la economía", expresó Mario Wisner, gerente general del complejo de hostería y cabañas Entre Cerros y del hotel Cristal Tandil.
Por su parte, Miranda explicó las diferencia tributarias entre un inmueble utilizado con fines industriales y uno que brinda servicio de hotelería. "Si bien los primeros gozan de una bonificación menor en este impuesto -es del 10%-, el viejo debate tiene que ver con la ubicación que tienen las propiedades. Los hoteles obligatoriamente tienen que estar bien emplazados, en cambio las plantas industriales pueden elegir lugares alejados. Y a la hora de deducirse el impuesto inmobiliario, la ubicación tiene su peso. Asimismo, este reclamo viene acompañado de las diferencias que existen en Ingresos Brutos. Los hoteleros pagan la tasa máxima entre los comercios; mientras que las industrias pagan un menor porcentaje o incluso pueden llegar a estar exentas."
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