La presidenta de la Nación Cristina Fernández presentó el mes pasado el Plan Turismo 2020 -1º actualización del Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable (Pfets)- en el salón Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa de Gobierno. Y aunque en los últimos años la presencia del sector en Balcarce 50 se ha convertido en algo habitual, no debe soslayarse el contenido simbólico de la aparición de buena parte del gabinete durante el anuncio, además de diputados, senadores y, naturalemente, funcionarios y empresarios del propio sector. Porque si algo cambió desde que el Pfets fue presentado por Néstor Kirchner es la plataforma institucional desde la cual se abordan sus objetivos, con la transformación de Secretaría en Ministerio liderando ese podio.
METAS 2020.
Para ponerle un breve marco introductorio a las cifras presentadas por Meyer, valga decir que los 5,3 millones de turistas extranjeros alcanzados en 2010 y su consiguiente ingreso de divisas de US$ 4.816 millones supera levemente las expectativas moderadas fijadas en 2005, pero con horizonte 2016. En otras palabras, las expectativas del Pfets original fueron alcanzadas seis años antes de lo previsto y, en realidad, se parecen a la evaluación más optimista prevista para 2010 en el anterior trabajo.
Pero yendo al discurso de Meyer, el funcionario dedicó buena parte de sus 10 minutos a fijar en números lo conseguido desde 2003 y, sobre todo, a hacer públicas las metas hacia 2020. "El sector se encuentra en plena transición entre una etapa de expansión inicial de características fundacionales y una de mayor desarrollo en la que será necesario consolidar los procesos", explicó el ministro. Algunos números de las previsiones para dentro de nueve años: pasar de 5,3 millones de turistas internacionales a más de 8 millones y duplicar el ingreso de divisas por ese concepto (llegar a US$ 10 mil millones por año); llevar de 37 millones a 60 millones la cantidad anual de arribos en turismo doméstico; concretar 200 obras públicas turísticas antes de 2016; incrementar un 24% las fuentes de trabajo creadas por el sector; y renovar el 30% del porfolio de productos turísticos de Argentina.
En diálogo con Ladevi Ediciones, Meyer respondió sobre cómo alcanzar esas metas en un contexto internacional adverso para los principales mercados emisores e incierto en cuanto al mantenimiento de las ventajas competitivas del peso local. "La situación mundial y la de la moneda argentina no nos preocupa porque va a ir evolucionando con la seriedad y tranquilidad con la que lo viene haciendo desde 2003", aclaró, para luego fijar algunas estrategias centrales: "Hay aspectos que parecen menores pero que hacen a un todo. En este sentido, la segmentación y un trabajo profundo en búsqueda de nuevos mercados en función de ello lo considero muy importante". Al respecto, Meyer destacó la intención de profundizar las acciones conjuntas con otros países de la región en Asia: "Un mundo nuevo y una potencia mundial. Lo cual está en línea con la llegada de Turkish, Emirates y Qatar. Además, en el hemisferio sur tienen una situación de movilidad mucho más libre que la que tienen en el norte, ya sea por portación de cara o apellido".
Asimismo, y no casualmente, el funcionario resaltó que "el trabajo transversal con el resto de los ministerios va a ser un eje importante para el posicionamiento y crecimiento permanente".
PLAN DE VUELO.
El propio ministro se encargó de aclarar que en la actualización del Pfets "nuestra misión, valores y premisas de base no han variado porque forman parte del modelo de desarrollo con inclusión social que dio carácter y fundamento ideológico a todas las políticas sectoriales desde 2005 a esta parte".
Pero de una primera lectura del Plan se desprenden líneas novedosas o a profundizar vinculadas a adecuar la planificación al escenario actual, procurando optimizar los procesos de gestión y articulación a nivel federal. Esquemas que parten del trabajo de diagnóstico realizado en talleres celebrados en las provincias. Así, las principales problemáticas manifestadas en forma recurrente y simultánea en todas las regiones fueron: ausencia de información estratégica para la toma de decisiones; gran disparidad en los marcos legislativos provinciales; escasa asignación de recursos para la planificación y falta de criterios comunes; necesidad de indicadores de desarrollo sustentable; demanda de fortalecimiento institucional de los entes regionales y sus equipos técnicos; homogeneizar los sistemas de calidad; escasa integración entre el sector público y privado; déficit de orientación y coordinación de las inversiones; e insuficiente conectividad intrarregional e interregional.
Para dar respuesta a esas demandas, el Plan propone una serie de acciones de consolidación de los entes regionales, a través de la conformación de sus secretarías ejecutivas y con personal propio; así como sostener la Red de Articulación Federal a fin de nivelar las capacidades de planificación. Asimismo, se considera la necesidad de generar criterios nacionales para dar un soporte instrumental a las políticas turísticas. También se propone invertir tiempo y recursos en una agenda de Investigación y Desarrollo que integre a las instituciones académicas con el MinTur y los entes regionales.
Por otra parte, el Plan se compromete a abocarse a la construcción de un Sistema de Indicadores de Desarrollo Sustentable, vinculando el turismo con las dimensiones ambiental, social y económica. En la misma línea se fija como prioridad del periodo que se inicia la articulación y transferencia del sistema de estadísticas (SIET) a las provincias.
En su discurso Meyer hizo referencia a la necesidad de profundizar el diálogo social. Lo cual en el Pfets está recogido en la meta de fortalecer la Red Nacional de Educación, donde el MinTur lidere con el sector universitario y empresario un proyecto de transformación del nuevo perfil del graduado en turismo, adaptándolo a las exigencias del mercado laboral.
Otros ejes conceptuales son la consolidación de la gestión de la calidad -se puntualiza la creación del Instituto para la Calidad Turística, un símil Inprotur ; el desarrollo de un modelo de Gestión Integral del Riesgo Turístico (Girtur); y la diversificación de productos para el mercado internacional y nacional.
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