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Salvando a Avianca

Avianca lleva varias semanas en el ojo del huracán por cuenta de su compleja situación financiera. En una conferencia de prensa, el nuevo CEO de la compañía, Anko van der Werff, señaló que es innegable que la empresa posee una compleja situación financiera, pero que ya ha dedicado todo su esfuerzo para poder recuperarla. El ejecutivo negó que el conglomerado esté quebrado y explicó “Avianca 2021”, un ambicioso plan para recuperar la estabilidad corporativa del hólding antes de ese año. ¿Podrá Avianca cumplir sus objetivos?

“Avianca está quebrada. No está pagando a sus acreedores, no les está pagando a las compañías de arrendamiento de los aviones, no les está pagando a los bancos. Estamos en un proceso de renegociar todo eso y reestructurar todas las deudas para comprar tiempo”. Esas fueron las duras palabras que usó, coloquialmente, el empresario Roberto Kriete, quien, desde el 24 de mayo pasado, relevó a Germán Efromovich como presidente de la junta directiva de Avianca, la aerolínea bandera de Colombia y una de las principales de toda Latinoamérica.

Aunque la aerolínea ya se ha retractado de múltiples maneras, calificando las palabras de Kriete como coloquiales, la realidad financiera de la compañía no propone un panorama alentador.

Como ya lo reportó La Agencia de Viajes Colombia en ediciones anteriores, las deudas de Avianca ascienden a más de US$ 4.000 millones; a la vez que su flujo de caja y valuación en el mercado hablan de millonarias pérdidas trimestre a trimestre. Lo anterior ha puesto a la compañía bajo la lupa, pues no son pocos los acreedores que consideran que Avianca es incapaz de responder por sí misma a sus compromisos financieros.

Bajo esta premisa, United Airlines, el mayor acreedor del grupo, intervino la compañía a finales de mayo con el fin de evitar el fracaso financiero de la empresa. Es claro que, si bien el hólding no se ha acogido a ninguna ley de quiebras en ninguna jurisdicción, la empresa debe realizar sendos cambios estructurales si no quiere que sus acreedores la reduzcan a escombros.

En los últimos 45 días, el nuevo CEO de Avianca, Anko van der Werff, en compañía de su CFO, Adrián Neuhauser, han venido consolidando el plan “Avianca 2021”, un ambicioso reto corporativo para recuperar a la empresa de su profunda crisis sin tener que venderla o reorganizarla. ¿Podrá esta estrategia recuperar las finanzas del conglomerado? Analizamos la esencia del plan que promete salvar a la abanderada colombiana de la quiebra.

 

AVIANCA 2021: UN RETO DE GRANDES PROPORCIONES.

“Avianca no está quebrada, no lo ha estado y nuestro plan es que nunca lo esté. Vamos a hacer todo lo que sea necesario para recuperar la estabilidad de la empresa”, aseguró Anko van der Werff en una conferencia de prensa ofrecida el pasado jueves. Según su CFO, la aerolínea sostiene un flujo de caja que le permite continuar con su operación, por lo que no ha visto la necesidad de ampararse a leyes de quiebra en los estrados judiciales.

No obstante, para el nuevo directivo la transparencia es parte fundamental de la relación de cualquier empresa con sus clientes, inversionistas, trabajadores y opinión pública. Por esta razón, señaló que es innegable que la compañía posee una compleja situación financiera, pero que ya ha dedicado todo su esfuerzo para poder recuperarla.

“Nuestra prioridad hoy es transformarnos. Avianca 2021 nos permitirá tener una operación ajustada que priorice la mejora operacional y la rentabilidad. Decisiones como el ajuste de nuestra red de rutas, la venta de flota y las conversaciones con nuestros aliados estratégicos para organizar nuestras obligaciones son la base de nuestro cambio”, puntualizó el directivo.

Avianca 2021 contempla un agresivo plan de reestructuración financiera que podría traer cambios profundos a la compañía y a sus operaciones, lo que impactaría directamente a las agencias de viajes y usuarios. ¿Qué es lo que propone la aerolínea para salvarse? ¿Para dónde va Avianca? ¿Cómo puede afectar esto a las agencias clientes y sus pasajeros?

 

FORTALECIMIENTO DE HUBS.

Bajo estas nuevas directrices, Avianca cesará la expansión de su red de destinos de manera temporal. “Esta es una de las decisiones difíciles que no queríamos tomar, pero tuvimos que hacerlo”, señaló Van der Werff. Según el CEO, el amplio portafolio de rutas de la compañía incluye varias de ellas con rentabilidades bajas o negativas que deben ser suspendidas, a la vez que rutas con alta ocupación deben fortalecerse para explotar su potencial.

El directivo señaló que el modelo “hub-spoke” funciona para Avianca, por lo que se buscará continuar el fortalecimiento de sus centros de conexiones en aeropuertos como El Dorado de Bogotá, San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez de El Salvador o Juan Santamaría de Costa Rica. En contraste, rutas domésticas o hacia centros de poca afluencia en Perú, México, Argentina y Chile serán suspendidas.

Esta estrategia dejará relegadas algunas inversiones de la compañía, como Avianca Argentina y Avianca Brasil (que no forman parte del hólding, pero en el cual tenía una participación en capital y marca), La Costeña (Avianca Guatemala), Sansa en Costa Rica y varias rutas de Avianca Perú. En lo que va del año, la empresa ha suspendido 25 rutas no rentables. La red se encuentra en evaluación, por lo que podrían esperarse nuevas suspensiones o cancelaciones en el futuro.

La Costeña y Sansa serán vendidas, por lo que dejarán de ser parte del conglomerado si se concreta la transacción y, posiblemente, sus acuerdos de comercialización se deban renegociar con los nuevos propietarios.

Avianca 2021 también contempla enfocar los esfuerzos de Avianca en el negocio de pasajeros y carga, por lo que también venderá el 100% de Deprisa, su negocio de mensajería para el cliente final.

 

NUEVAS TARIFAS Y MÁS ASIENTOS.

Durante años, Avianca se ha comercializado como una aerolínea legacy, de servicio completo, con maletas, servicio a bordo y sistema de entretenimiento incluidos. Sin embargo, dadas las circunstancias y la competencia actual, la compañía optó por crear una nueva familia tarifaria, más competitiva y consistente con el negocio actual.

Así, la aerolínea continuará haciendo énfasis en la clase Ejecutiva, los salones VIP y la tarifa “todo incluido” que ha promocionado hasta ahora, y que apela a un segmento más corporativo y exigente cuando se trata de viajar. Sin embargo, creará nuevas tarifas que sacrifiquen las maletas o algunos adicionales en favor de precios más cómodos para el viajero, con el objetivo de maximizar la ocupación de los aviones.

En la misma línea, se contempla el rediseño de algunas aeronaves, a fin de que puedan acomodar más pasajeros en el mismo espacio. “Tenemos una flota joven y una gran capacidad. Sin embargo, para rentabilizar a la compañía tendremos que vender más asientos. Lo cual es posible porque aún hoy ofrecemos una relación de asientos por aeronave bastante amplia”, subrayó Van der Werff.

Todos estos cambios fueron inspirados por el modelo de las aerolíneas low cost. “Amamos a la competencia, porque aprendemos de ella y, juntos, hacemos que el mercado crezca. Pero consideramos que ofrecer precios bajos no implica sacrificar calidad de servicio. No queremos ser una aerolínea low cost, low quality; sino una aerolínea que tiene servicio completo, salones VIP, clase Ejecutiva, flexibilidad y todas las amenidades que ya ofrece; sumado a tarifas competitivas para viajeros menos exigentes”, destacó Van der Werff.

 

LA SALVACIÓN: UN NUEVO PRÉSTAMO DE UNITED-KINGSLAND.

Todas estas acciones no tendrán mayor impacto sin una nueva inyección de capital. Irónicamente, Neuhauser indicó que el plan con el que se busca mejorar el estado de endeudamiento de Avianca Holdings (calificado como CCC+ por Standard & Poor’s, una nota notablemente negativa) es adquiriendo un nuevo pasivo. A través de Kingsland Corporation, United Airlines ha indicado que podría expandir la línea de crédito de Avianca Holdings con un nuevo desembolso de US$ 250 millones para contribuir con el apalancamiento del capital y el pago de obligaciones.

Este préstamo, indicó Neuhauser, es el plan que tiene Avianca en este momento para poder continuar su operación; por lo que la compañía se encuentra a la espera de que la aerolínea estadounidense apruebe y desembolse los recursos. Cuando se le pregunta por cuáles son las condiciones que solicitó United para destinarle este dinero, la respuesta tiene que ver con un intercambio de bonos que ya avanza por buen camino.

Bajo el plan original, Avianca emitió bonos financieros con vencimiento en 2020 por valor de US$ 550 millones. En este término, Avianca debía recomprar los títulos de deuda emitidos en el mercado financiero cancelando a los inversionistas la totalidad del valor de su bono más los intereses generados. Sin embargo, ante la imposibilidad de saldar estas obligaciones, la compañía propuso un intercambio de bonos a los inversionistas, en donde les pidió tres años más de plazo en el vencimiento a cambio de bonos garantizados y un cupón del 9% anticipado, pagable en el momento en que United-Kingsland desembolse el préstamo.

United solicitó esta renegociación para que su financiación pudiera funcionar como método de apalancamiento de otras deudas e inversiones de Avianca, que le permitan regularizar su situación y reestructurar su flujo de caja para hacer sostenible sus operaciones. Por el momento, la compañía anunció que el intercambio de bonos avanza a más de un 50%. El restante de los inversionistas podrá acogerse a la oferta hasta el próximo 11 de septiembre. Neuhauser es optimista en que el intercambio tendrá resultados positivos.

Así las cosas, el préstamo parece viable y se anunciaría días después del cierre de la oferta de intercambio. “Éste no fue el plan original. Sin embargo, es el plan que actualmente tiene la empresa y estamos confiados en que funcionará. Estamos seguros de que así será. El intercambio de bonos avanza bien y de eso depende el desembolso de los recursos. Estaremos anunciando novedades en los próximos días”, subrayó Neuhauser.

 

¿SERÁ SUFICIENTE?

El panorama parece optimista para Van der Werff, quien aseguró que la reestructuración que propone tiene buenas proyecciones para el futuro. Bajo este plan, la compañía tendría cerca de dos años para levantar su negocio, que anda de capa caída con la acción en mínimos históricos.

En lo que va del año, los accionistas de Avianca Holdings han perdido cerca del 30% de su capital, pues la acción pasó de cotizarse, en promedio, a $ 1.700 durante el principio de 2019, a niveles nunca antes vistos alrededor de los $ 1.200 por título. S&P ha prometido reevaluar prontamente la situación de la empresa para poder impulsar su nota crediticia y su valuación. Sin embargo, estas mejoras en la imagen del grupo dependerán, en gran medida, del nuevo desembolso de recursos y de los signos de saneamiento de las finanzas de la compañía.

Van der Werff y Neuhauser prometieron hacer pública la situación de la compañía de una manera más frecuente, para mantener enterados a todos los interesados sobre el estado real de la empresa. La pregunta que el sector se hace es: ¿Será suficiente?

 
¿Y LAS AGENCIAS DE VIAJES?

Al ser un veterano en la industria aeronáutica, Anko van der Werff conoce bien la importancia del trade de viajes para su línea de negocio. “Nos debemos a las agencias de viajes, por eso estamos en contacto permanente con ellas para que estén enteradas de la situación y continúen confiando en nosotros”, destacó el directivo.

Dentro del plan “Avianca 2021”, el esquema de distribución no sufre mayores cambios, por lo que su esquema Direct Connect y otros planes con el lenguaje NDC continúan en pie. La aerolínea también sostiene una participación accionaria en Viajes Éxito; sin embargo, anunció que buscará concretar la venta del 42% de esa empresa.

¡LO SENTIMOS, LO HAREMOS MEJOR!

Con este eslogan, Avianca se disculpa por sus bajas estadísticas de cumplimiento. La huelga de pilotos de Acdac impactó severamente en las operaciones de la aerolínea en toda la región. Desde entonces, la aerolínea ha enfrentado grandes desafíos para incrementar su factor de cumplimiento, su índice de puntualidad y las irregularidades de equipaje. Si bien sus índices han mejorado, el nerviosismo en torno a la compañía la ha puesto de nuevo en el centro de la crítica por retrasos y cancelaciones.

Actualmente, la aerolínea tiene un índice de puntualidad del 80% en lo que va del año, una mejora de 10 puntos porcentuales con respecto al año anterior. La compañía también mejora su porcentaje de cumplimiento, que asciende a un 98% en lo que va de 2019. De igual forma, Avianca completa 4,8 irregularidades en equipaje por cada 1.000 pasajeros, una reducción del 27% con respecto al año anterior.