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Columna
Semana Santa en octubre

Siempre se dice que uno de los problemas del turismo es la estacionalidad, dificultad que no debería presentarse en un país tropical como el nuestro, pero las temporadas las marcan las vacaciones escolares, lo que produce oferta insuficiente en alta y precios carísimos, y desocupación en baja.

Por eso durante varios años en los discursos gremiales insistimos ante el gobierno en la necesidad de crear una nueva temporada, restando una semana de las largas vacaciones de fin de año escolar. La oportunidad se dio con el Viceministerio de Turismo convenciendo al en ese entonces presidente Álvaro Uribe; y a la ministra de Educación, Cecilia Vélez, de establecer, mediante decreto de obligatorio cumplimiento, la semana de receso de octubre. Así, en 2007 estrenamos ese nuevo período, que resultó tan exitoso, con más ventas para agencias de viajes, hoteles, transportadores y restaurantes, y terminó siendo otra temporada de altos precios.

A pesar de las quejas infundadas cuando se lanzó, entre ellas “que mucha vagancia”, lo que no era cierto puesto que no se disminuían las semanas lectivas; que era un problema cuando el padre y la madre trabajaban y no podían tener vacaciones y no tenían con quien dejar a sus hijos, cuando en realidad no se trataba de un inconveniente creado por el nuevo período, ya que como se dijo, no era una semana “más” de vacaciones. Se cumplirán 13 años de la medida y nadie pensaría ahora, ni dejaríamos, en reversarla.

Sin embargo, desde un principio los rectores de los colegios de calendario B mencionaron su inconformidad, pues las vacaciones se daban apenas un mes después de comenzar el año escolar, y no se cumplía con el objetivo de partir el semestre. Pues bueno, siempre estuvo sobre la mesa una solución, y es crear una semana diferente para el calendario B que cierre con el festivo del 11 de noviembre, cuando celebramos la gesta de cartageneros y momposinos para la Independencia de Cartagena. Lograríamos dos efectos: equilibrar el calendario B; y dividir la temporada abriendo espacios y generando la posibilidad de más viajes, seguramente a mejores precios.

 

Ahora los gremios, planteles y Gobierno tienen la palabra, pero tampoco nos quedemos ahí. Si bien con la semana de octubre algo aliviamos el problema de la estacionalidad, aún podemos hacer más. En primer lugar, claro, con políticas de mercadeo más agresivas que estimulen la baja temporada, pensando en jubilados, parejas o adultos sin hijos menores y, además, buscando alternativas para generar más temporadas.

En China, por ejemplo, para celebrar la fiesta patria del 1° de octubre,  el Día de los Muertos (“Días de Limpieza de Tumbas”) y la fiesta de la Luna Llena (o de “Medio Otoño” o de “la Familia”) se otorgan dos días festivos, pero se extiende a la semana completa gracias a que el gobierno dispone compensar los días adicionales convirtiendo en laborales los sábados y domingos de semanas anteriores, y así se presentan esas miríadas de desplazamientos que llenan no solo los hoteles de China, sino de todo el sudeste asiático. El beneficio para el sector turístico es inmenso y las posibilidades de viajar, por tren y carretera, a pesar de las enormes distancias, se amplían enormemente.

Otra propuesta para implantar en los centros educativos, ya vista en Estados Unidos, y ahí sí se podrían beneficiar las familias de precios de baja temporada, es conceder permisos de tres días hábiles a los buenos estudiantes, promedio sobre cuatro o equivalente, para viajar con sus padres, debiendo presentar un trabajo sobre el lugar visitado, obviamente, con el compromiso de al regreso ponerse al día en tareas y lecciones; premio para los buenos estudiantes, reto para los regulares. Y como estos programas, ¿cuántos más podríamos crear o copiar? ¿Qué tal si empezamos con un foro de “Cómo vencer la estacionalidad”?

Los alivios tributarios que se otorgaron para la hotelería dieron sus frutos, pero no olvidemos que el mejor estímulo a la inversión, y a la creación de puestos de trabajo, es la mayor demanda. Para que el turismo sea el nuevo petróleo, hay que explorar nuevos yacimientos.

 

(turismolegal@yahoo.com)