Información para Profesionales de Turismo
Texto
Actualidad
Buenos Aires International Airlines, el misterioso proyecto aprobado por la ANAC

El gobierno respaldó uno de los proyectos más ambiciosos de la Revolución de los Aviones, que se remonta a la Audiencia Pública de septiembre del año pasado. En total, son 178 rutas en una iniciativa que involucra a algunos exdirectivos de Southern Winds.

La Resolución N°1136/2018 se publicó el viernes pasado en el Boletín Oficial. En ella, el Ministerio de Transporte autoriza las operaciones de Buenos Aires International Airlines (BAIA), y su pedido de rutas. Más allá de que la presentación ya tenía el visto bueno de la Junta Asesora del Transporte Aéreo (JATA), lo curioso es que el pedido no se remonta a la última Audiencia Pública, sino a la anterior, realizada en septiembre de 2017. Cabe señalar que todavía no recibieron el visto bueno algunos de los pedidos formulados en la más reciente Audiencia.

 

El pedido.

La presentación de BAIA fue la más extraña de todas, no sólo por el volumen de rutas pedidas, 178, que la ubican entre los pedidos más grandes del lote de tres Audiencias Públicas que se realizaron durante el macrismo, sino por el detalle.

Las rutas más extrañas incluyen algunos puntos del Caribe, como Aruba, Curazao, Guadalupe, Nassau, Saint Thomas, Saint Croix y Saint Martin, despegando desde Buenos Aires, pero también desde Córdoba y Rosario. También se pide volar de La Docta a Roma, París y Milán, y desde la mencionada ciudad santafesina a Cancún o Los Ángeles. También es extraño el lote de rutas a Estados Unidos pedidas para partir desde Buenos Aires, y que incluye a Boston, Nueva Orleans, Portland y Seattle, y puntos en Europa como Ginebra, Lyon, Praga y Venecia.

Pero el tramo más insólito, el que se lleva todas las palmas es la ruta a Isla de Sal, en Cabo Verde, desde Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

 

El proyecto.

La cara visible del proyecto, que de hecho concretó la presentación de BAIA en la Audiencia de septiembre de 2017, es Diego García Laborde, quien tiene una larga trayectoria en el sector, que incluye haber trabajado para TAN (Transportes Aéreos Neuquén), AR y Southern Winds. El ejecutivo, CEO de BAIA, habló siempre de disponer del respaldo del fondo de inversiones Seabury Capital LLC, que posee diversos negocios en la aviación comercial.

En septiembre de 2017 y ante TN, García Laborde habló de traer seis aviones para comenzar y luego sumar uno por mes hasta completar una flota de 20 B-737, NG o MAX, y 14 Airbus A350 para las rutas de largo recorrido.

 

Vínculos con SW.

Más allá de la presencia de Diego García Laborde, un ex SW, Seabury Capital habría comprado el año pasado a la empresa desarrolladora de software para aviación Volartec, basada en Córdoba. El CEO de esta compañía era Christian Maggio, uno de los hermanos (los otros dos eran Juan y Patricio) que lideraban Southern Winds, primero como director de Marketing y luego como COO. Y de hecho hoy, en su perfil de Linkedin, el exejecutivo de Volartec aparece como “Managing Director at Seabury Solutions”. En la web de www.seaburysolutions.com, en el apartado “Nosotros”, Christian Maggio aparece como Director General.

Casi como una anécdota, otro ejecutivo que integraba el equipo de Volartec y hoy aparece como vicepresidente de Ventas de Seabury Solutions, Manuel Roché, también es un ex SW.

 
Una buena noticia para las agencias de viajes

El mismo día en que se realizó la Audiencia Pública en la que BAIA presentó su pedido, García Laborde definió el modelo de negocios y le “tiró un centro a las agencias de viajes. ”La estrategia está montada sobre el turismo receptivo. Se pidieron como 170 rutas pero con poca frecuencia a mercados de alto poder adquisitivo”, explicó el ejecutivo a La Agencia de Viajes. “No vamos a buscar al público corporativo, no vamos a tener programa de millajes, ni acuerdos corporativos, ni salas VIP. Apuntamos al mercado turístico. Latinoamérica viene creciendo y lo va a seguir haciendo. Argentina no tiene comparación, tenemos una amplitud de oferta turística que no tiene nadie. Y no hay conectividad: un pasajero de Portland tiene que viajar, por ejemplo, a Houston, de ahí a Ezeiza y de Aeroparque a Bariloche, entonces no viene. Y no vamos a ser low cost porque hablamos de viajes largos, turísticos, y de larga duración”, explicó el ejecutivo. Y agregó: “No podemos trabajar sin comisiones y sin el apoyo de las agencias de viajes y operadores. Por eso hablamos de una comisión básica inicial del 5%”.