Información para Profesionales de Turismo
Texto
Nota de tapa
Gloria Guevara Manzo, presidenta y ceo del World Travel & Tourism Council: “Para que la región crezca tenemos que focalizarnos en las oportunidades”

Desde agosto pasado, el timón del “Club de los Poderosos”, la entidad que agrupa a los CEOs de las grandes empresas mundiales de los viajes y el turismo, está –por primera vez en su historia– a cargo de una mujer. Tampoco nadie de América Latina había ocupado antes ese cargo. Con una sólida trayectoria profesional, Gloria Guevara Manzo está llevando adelante tamaño desafío. Aquí, sus puntos de vista en una charla exclusiva con AV Latam.

En agosto pasado, el World Travel & Tourism Council (WTTC) designó a Gloria Guevara Manzo como presidenta y CEO. La primera mujer en alcanzar tal posición y, a la vez, la primera persona de origen latinoamericano en tan alto rango.

En esa oportunidad, Gerald Lawless, chairman del WTTC, resaltó: “Gloria fue elegida por su competitiva trayectoria internacional entre muchos candidatos al combinar de manera única pericia y experiencia”. Y en su primera declaración, al subrayar el rol de la entidad, la ejecutiva recalcó: “Las previsiones del turismo son fuertes, pero con el terrorismo y los desafíos ambientales que acosan a un mundo cada vez más conectado y a la vez más dividido, hoy más que nunca la industria necesita de una sola voz”.

AV Latam dialogó con la ejecutiva en Buenos Aires, a pocos meses de la realización de la Cumbre Global del WTTC a realizarse en esa ciudad entre el 18 y 19 de abril. Con serenidad, calidez y pasión, así respondió Guevara Manzo a nuestro cuestionario:

 

-¿Cuáles fueron las primeras acciones que se fijó en su agenda de trabajo?

-Ante todo, me ocupé de entender las expectativas y necesidades del sector privado para luego ocuparme de validarlas trabajando junto a mi equipo y a las organizaciones internacionales. Una tarea integral que tuvo y tiene como pilares la seguridad, la facilitación, el manejo de crisis y crecimiento sustentable.

Además, llegué a la organización con una doble responsabilidad, ya que es la primera vez que una mujer llega a este lugar. En tal sentido, siento que represento a un género que si bien ocupa el 50% de la planta laboral del sector, desafortunadamente esa proporción no se refleja en los altos puestos ejecutivos.

Siento que represento al género, a todas aquellas mujeres que quieren crecer y aspirar a más, como así también a una región tan rica y variada como lo es Latinoamérica.

 

-¿Qué aporte singular está Ud. sumando al WTTC?

-Creo que mi llegada a la organización puede añadir valor desde varios puntos de vista. Más allá, como quedó dicho, de ser mujer y de ser la primera persona de la región que accede al puesto más alto de la organización, estoy aportando la experiencia de haber trabajado tanto en el sector público y en el privado. En este último fui secretaria de Turismo de México, uno de los 10 países más importantes en términos de arribos internacionales. Además, acredito trayectoria académica en Harvard, Estados Unidos.

Esta visión integral me permite entender el pensamiento de los gobiernos y los retos que afrontan los países para así poder influenciar en la agenda. Entonces, por haberme puesto ambos zapatos, tengo esa empatía que a veces se trata de transmitir al sector privado desde el estamento oficial. De alguna forma entiendo el idioma y conozco la forma de colaborar para el buen desarrollo de la agenda.

 

¿Cuál es el beneficio de mi llegada al WTTC para Latinoamérica?

El conocer la región. A los jugadores, a los retos y a las oportunidades. Para que la región crezca tenemos que focalizarnos en las oportunidades.

 

-¿Cuáles son las acciones que América Latina debería realizar para mejorar su posicionamiento turístico internacional?

-Hay varias cosas que la región debería hacer. Desde el punto de vista del WTTC, hace poco le preguntamos a todos nuestros miembros cuáles son eran sus necesidades y tres fueron los puntos que se repitieron.

Primero, que no podemos hablar de facilidades migratorias sin mencionar a la seguridad. En la conversación con los gobiernos tenemos que añadir esta cuestión y por ello estamos desarrollando un trabajo junto con la IATA, la OMT y otras entidades afines con vista a implementar un estándar al respecto, con controles biométricos, por ejemplo. Atento a que ciertas normas del sector privado luego se emplean en el sector público, como aconteció con el cambio de los boletos manuales a los electrónicos, ahora queremos concretar algo similar. Que mi cara, por caso, se convierta en un código biométrico y que ese código se aplique en el boleto, en el código de reserva, en el hotel, en el crucero y, ¿Por qué no? en migraciones y aduana.

El segundo punto pasa por el manejo de crisis. Es fundamental que la actividad turística privada se involucre no sólo en la planificación, sino también la recuperación de un destino. En el WTTC hemos hecho mucha investigación que comprueba que se pueden reducir los tiempos de recuperación, que pueden ser de dos a tres semanas hasta unos 40 meses. Y esto se traduce en menos pérdida de empleos, menor impacto económico y un manejo mucho más favorable de la propia crisis.

El tercer ítem es la sustentabilidad. La planificación de un desarrollo que no impacte en los flujos turísticos como, desafortunadamente, está pasando en Europa con ciertas ciudades más populares que otras. Creo que la región tiene la gran oportunidad de lanzar el multidestino con una facilitación migratoria. Si una persona viaja a Asia, puede recorrer 12 países con una sola visa, y lo mismo ocurre en Europa. Pero como esto no acontece en Latinoamérica, es importante lograr visas regionales, facilitaciones migratorias y una buena coordinación entre los ministros, la cual existe, pero extensiva a los respectivos gobiernos para que se beneficien el flujo de arribos turísticos. Si un asiático viaja a Argentina, también va a querer visitar Chile, Brasil, Uruguay y Perú. Y esto es parte de lo que queremos incorporar en la agenda.

 

-Continuamente vemos procesos de consolidación en la industria, como pueden serlo las compras de Qatar Airways o la adquisición de Starwood por parte de Marriott. ¿Imagina Ud. un futuro con pocas empresas globales dominando la industria?

-En todas las industrias hay consolidaciones. Lo vemos en bancos, en petroleras, en farmacéuticas y en el retail en general. Unos compran a otros. Si bien son procesos de fortalecimiento que se vienen generando a nivel global, no creo que en el turismo vayan finalmente a existir unas pocas grandes empresas.

Este es un sector que tiene oportunidades para muchos, donde, de repente, aparecen nuevos jugadores. Es así que mientras importantes líneas aéreas se fusionan, también llegan al mercado las low-cost. Lo mismo acontece en los hoteles al tiempo que aparecen las `disruptors´, como Airbnb o las llamadas economías compartidas.

 

-Muchos sectores, especialmente el aerocomercial, suelen decir que los gobiernos no las escuchan. ¿Debe el turismo seguir haciendo lobby y explicar los beneficios que representa?

-No creo que nos gobiernos no entiendan a la industria. Creo que tenemos que hablar el mismo idioma. Por eso es muy relevante comprender qué es lo que le importa e interesa a los gobiernos. Al final del día, ellos tienen que rendir cuentas ante sus contribuyentes. Y las aerolíneas facilitan la conectividad entre los países, lo que significa más viajeros, más gastos, más trabajos. Y la misión del WTTC pasa por posicionar a toda la industria frente a los gobernantes para que no solo quede que representa un 10% del PBI mundial y que genera uno de cada 10 puestos laborales, sino que también permita llevar la agenda al siguiente nivel.

 

-La explosión del turismo también está generando efectos de saturación en algunos destinos, especialmente en Europa. ¿Qué opina la entidad al respecto?

-La sobrepoblación en ciertos destinos es un problema complejo que varía de un lugar a otro y que requiere de una planificación a largo plazo para alcanzar una solución para todos los interesados. Recientemente, junto a McKinsey & Company hemos realizado uno de los primeros análisis a fondo del tema buscando acotar la influencia de la prensa, comprender la verdadera naturaleza de la cuestión e identificar soluciones específicas que puedan marcar una diferencia real en el concepto de “overtourism” o “turismophobia”.

La clase media mundial seguirá creciendo y se calcula que para 2030 se le sumarán más de mil millones de personas. Los viajes serán cada vez más accesibles y el sector seguirá creciendo. Por ende, muchos lugares podrán verse amenazados por su propia popularidad en términos ambientales, sociales o estéticos. Para 2020, los 20 destinos principales añadirán más arribos que todo el resto del mundo. Lo que se necesita, reitero, es una planificación a largo plazo y no reacciones coyunturales a corto plazo. Los responsables locales deben trabajar con todas las partes interesadas, públicas, privadas y comunitarias, para desarrollar planes coherentes que apunten a gestionar el crecimiento del turismo.

Nuestra intención, con este informe, apunta a proporcionar un punto de partida para entablar un nuevo diálogo al respecto, ayudando a los involucrados a trabajar unidos a fin de encontrar un camino basado en compartir mejores prácticas y soluciones sostenibles.

 

-¿Qué importancia le asigna Ud. a las redes sociales?

-El impacto que producen es muy positivo y representan una gran oportunidad que tenemos que aprovechar. Tienen una repercusión inmediata y son de gran valor cuando la gente habla bien de un destino, de un hotel, de un restaurante. Son como un TripAdvisor llevado a la máxima potencia que siempre hay que escuchar. O sea cuando no se hacen bien las cosas, pues son un altavoz de marcada y creciente incidencia en los viajeros.

 

-¿Qué visión tiene acerca del futuro de la actividad turística?

-Veo muchas oportunidades por delante. Según la OMT, el volumen de viajeros internacionales crecerá un 50% de aquí al 2030. Es una industria muy noble capaz de superar cualquier crisis. Y es el único sector que puede ayudar a las comunidades más pobras y remotas del planeta.

Según varias encuestas, viajar sigue siendo una de las mayores satisfacciones del ser humano. Más aún en las nuevas generaciones: hoy los millennials viajan más que los baby boomers y la generación X, mientras que los billennials no esperan jubilarse ni sus vacaciones; quieren viajar mucho ya mismo.

 

-¿Considera, en términos de sostenibilidad, que la industria está en el buen camino?

-Para nosotros es un tema muy relevante. Y si bien falta definir una agenda concreta, creo que se ha hecho mucho. En esa línea, desde el WTTC contamos con el reconocimiento Tourism for Tomorrow, que premia las mejores prácticas globales en la materia, y para nuestra Cumbre Global hemos invitado a participar a Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, con la idea de avanzar en esa agenda.

Creo que estamos en el camino correcto y lo que se necesita es comunicar más lo que estamos haciendo, monitorear más las acciones y comprometernos un poco más donde podamos.

 

-¿Qué expectativas tiene de cara a la próxima Cumbre Global del WTTC?

-Ante todo, estoy gratamente impresionada ante el apoyo que el presidente Macri le está brindando al turismo. Con ese aval, el ministro Santos está decidido a hacer del país una potencia mundial. Esto no lo había visto nunca antes en Argentina. Y puedo decirlo con conocimiento de causa, ya que se está haciendo exactamente lo que hay que hacer.

Argentina tiene una diversidad increíble. Es un país muy grande, con todos los climas, rica gastronomía y mucha cultura. Desafortunadamente, se perdieron muchos años, pero lo importante es que se ha retomado el buen camino y por primera vez en la historia se va a realizar un T20 en combinación con nuestra Cumbre Global. El 17 de abril tendrá lugar en Buenos Aires la reunión de los 20 ministros de Turismo de las economías del G20, quienes, durante los dos días siguientes, se unirán a los 150 CEOs de las más empresas globales más grandes de la industria que motorizarán nuestra Cumbre. Va a ser una cita del más alto nivel, corta pero con una agenda muy intensa y relevante.

Hay que apoyar y participar en esta Cumbre. Si le va bien a Argentina le va bien a la región y al turismo.