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La fórmula de la AFIP para que la oferta de Airbnb en Argentina pague impuestos

La AFIP cumplió con la promesa hecha hace casi un año de empezar a cobrarle impuestos a Airbnb. Si bien no hubo comunicación oficial, la fórmula es retenerles Ganancias –vía los bancos- a los anfitriones argentinos, quienes se mostraron sorprendidos e indignados. Además, se espera que en poco tiempo más se aplique el IVA a los servicios contratados por los usuarios de la plataforma.

Si bien la AFIP siempre coqueteó con la idea de empezar a cobrarle impuestos a las plataformas digitales que ofrecen servicios en el país, hasta ahora no había encontrado la fórmula para hacerlo sin entrar en farragosos recorridos normativos ni en estériles regímenes de información. La semana pasada –sin decir “¡agua va!”- debutó la martingala con la cual el organismo recaudador empezó a cumplir la promesa hecha reiteradas veces a los hoteleros de empezar a equiparar impositivamente la oferta de alojamientos de Airbnb.

 

SORPRESA PERO NO TANTO.

Antes de empezar a explicar la fórmula, hagamos un brevísimo repaso de por qué lo sucedido desde el 5 de marzo no es tan sorpresivo como se lo contó. En julio pasado el recientemente renunciado titular de la AFIP, Alberto Abad, había puesto como ejemplos de la economía “líquida, desmaterializada” a Netflix, Uber, Spotify y Airbnb: “Desaparece la intermediación y el que junta las dos puntas hace un gran negocio (…) Esto tiene un impacto en el financiamiento de los países y eso está asociado a la calidad de vida de los ciudadanos”. Abad reconoció entonces que la llamada economía colaborativa presentaba un desafío normativo para los entes recaudadores de todo el mundo: “Airbnb no posee inmuebles, pero alquila millones en todos los centros de veraneo; Facebook no crea contenidos, Netflix no usa cables, Uber no tiene vehículos, Alibaba no posee inventarios y WhatsApp no es una telefónica”.

Pese a que desde el organismo no habían especificado qué impuestos les cobrarían (si IVA y/o Ganancias o si crearían uno nuevo), sí dieron pistas para anticipar lo que sucedió la semana pasada. Esto es porque lo único que habían adelantado era que las tarjetas de crédito iban a ser los agentes de retención.

Es que en la AFIP sabían que para cobrarle los mismos impuestos (fundamentalmente el IVA) a las plataformas radicadas en el exterior que a las empresas domiciliadas en el país se necesita una ley, con lo complicado que esto sería (por algo nunca hubo ni siquiera un borrador).

 

DESEMPOLVANDO GANANCIAS.

La martingala para empezar a cobrarle impuestos a Airbnb (en realidad a los que ofertan en la plataforma) fue la retención del impuesto a las Ganancias, lo cual se legitimó desempolvando una resolución de 2000. “Queremos informarte que a partir del 1 de Marzo de 2018 nuestros socios de bancos, proveedores de pagos, en Argentina comenzaron a retener y remitir el Impuesto a las Ganancias sobre transacciones en pesos, en los términos de la normativa emitida por la Resolución General 830/2000 emitida por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)”, fue toda la comunicación oficial realizada, en este caso por parte de Airbnb.

En concreto, los bancos empezaron a retener tasas, que van del 6% a los responsables inscriptos hasta el 28% para los no inscriptos, sobre el dinero que se les transfiere a los propietarios de Argentina por el alquiler de sus inmuebles a través de Airbnb. Los monotributistas están exentos, aunque dependiendo la cantidad de ingresos deberían modificar la categoría o pasarse a autónomos (+ $ 5.000 al mes) y ahí sí pagar el 6%.

 

INDIGNADOS.

Los “anfitriones” se desayunaron con la novedad al ver los descuentos sobre las transferencias. Por eso, estallaron tanto contra la falta de comunicación como contra el hecho de que se les retenga un monto mucho más importante que el 3% que le pagaban hasta ahora a la plataforma.

Algunos de los mensajes que los usuarios escribieron en los foros de Airbnb también revelan otras cuestiones del mundo de la economía colaborativa. “En Airbnb me atendió una muchacha de Ucrania que no hablaba casi español y no tenía la más mínima idea. Me dijo que tengo que consultar a un abogado o un contador. Le conté a mi contador y todavía se está riendo”, contó Juan, un usuario que alquila varios departamentos en la Ciudad. Otro indignado fue Jorge, quien señaló: “El 28% es una aberración, ya que se aplica sobre el importe del alquiler temporario, que es un monto bruto en el cual no están deducidos gastos como amortización de la propiedad, expensas comunes, gas, luz, servicio de internet… Por lo tanto el impuesto sobre la ganancia neta del locador puede llegar al 50 o 60% y eso es inconstitucional, ya que por ley no puede exceder el 35%”. En la misma línea, Julieta, otra propietaria porteña, manifestó: “La plataforma me retuvo un 28%  del pago, lo que es absurdo y no compensa los precios que uno ofrece. Además tampoco me dieron la oportunidad de hacer nada para evitar que esto pase dada la poca anticipación con que lo anunciaron”.

Otro enfoque fue el de la propietaria Norma, quien luego de explicar que a ella no le habían retenido el 28% sentenció: “Desde que puse el departamento en alquiler me inscribí, no se puede vivir sin pagar impuestos”.

Por ahora, entre los propietarios son pocos los comentarios haciendo alusión a dar de baja su oferta en Airbnb. La mayoría se orienta hacia la opción del monotributo o inscribirse como autónomos.

 

EL REMATE EN CIERNES.

Lo que sí cambiaría la ecuación es la anunciada aplicación del 21% a los pagos hechos en el país a través de las plataformas, incluyendo las de alojamiento.

Desde comienzos de año la AFIP está trabajando en la reglamentación de los distintos artículos de la flamante reforma impositiva, uno de cuyos objetivos declarados es poner en pie de igualdad tributaria a los prestadores locales con los servicios que se prestan en el país pero facturan en el exterior sin pagar impuestos en Argentina.

El pago del IVA lo hará el usuario, pero no lo vería reflejado en la factura como parte del precio, sino que el 21% aparecerá como cargo extra en el resumen de la tarjeta de crédito. Si a eso se le empieza a sumar el apetito de las jurisdicciones provinciales, varias de las cuales manifestaron sus intenciones de cobrar entre un 3% y 4% de Ingresos Brutos, efectivamente la diferencia competitiva de los alojamientos publicados en Airbnb se esfumaría en cuestión de semanas.

 
EN NUMEROS

28% es la tasa retenida en concepto de pago de Ganancias para los propietarios que no están inscriptos como contribuyentes.

6% es lo que se retiene a los inscriptos.

0% es lo que pagan los monotributistas.

275 son las jurisdicciones donde –según Airbnb- la plataforma paga impuestos (250 sólo en los Estados Unidos).

65 mil ciudades en 191 países tienen opciones de alojamiento en Airbnb.